Para nadie es un secreto que ser mujer en Colombia implica navegar una cancha inclinada. Según cifras del DANE, en nuestro país las mujeres dedican, en promedio, más de 7 horas diarias a labores de cuidado no remunerado, mientras que los hombres dedican poco más de 3 horas. Esta “pobreza de tiempo” no es solo un dato estadístico; es la razón por la cual muchas de nuestras vecinas en Engativá no pueden estudiar, trabajar o tener un momento de descanso.
En Bogotá, la brecha salarial persiste y la informalidad golpea con más fuerza a las mujeres. Por eso, el anuncio de una inversión de $6.900 millones de pesos por parte de la Alcaldía Local de Engativá no debe leerse solo como una cifra presupuestal, sino como un acto de justicia social y un paso necesario hacia la garantía de los derechos humanos de las mujeres
Más que un curso, una ruta hacia la autonomía económica
Uno de los pilares de este gran contrato es el programa “Mujeres que Mueven a Engativá”. En un sector históricamente masculinizado como el transporte, la convocatoria para obtener licencias de conducción categorías C1, C2 y C3 es una noticia transformadora.
¿Por qué es importante? Porque la autonomía económica es la principal herramienta para que una mujer pueda salir de un ciclo de violencia. Al capacitarnos para conducir vehículos de carga o servicio público, se nos abren puertas en un mercado laboral que antes nos era ajeno.
Además, la creación de escuelas de formación en confección, comunicación comunitaria y herbolaria rescata saberes ancestrales y nos brinda herramientas para emprender, beneficiando a más de 950 mujeres que hoy buscan alternativas dignas de sustento.
Los contratos: Formación, autonomía y prevención de violencias
El contrato incluye la estrategia “En Movimiento por los Derechos de las Mujeres de Engativá”, que contempla escuelas de formación en comunicación comunitaria, confección, y herbolaria, beneficiando a más de 950 mujeres, con enfoque en empoderamiento económico, saberes ancestrales, sostenibilidad y derechos de las mujeres.
Asimismo, se desarrollará el programa “Mujeres que Mueven a Engativá”, orientado a fortalecer la autonomía económica mediante la formación teórico-práctica para la obtención
de licencias de conducción en categorías C1, C2 y C3, priorizando mujeres en situación de vulnerabilidad social y económica.
En materia de prevención, se implementará un Escape Room itinerante, que impactará a más de 400 personas, como una herramienta pedagógica y experiencial para prevenir las violencias familiares y sexuales, activar rutas de atención y promover relaciones libres de violencias.
El derecho al cuidado y a una vida sin miedos
En Bogotá, el Sistema Distrital de Cuidado ha puesto sobre la mesa que las cuidadoras también necesitan ser cuidadas. La inversión en Engativá refuerza este derecho con actividades de biodanza, yoga, masoterapia y aquaterapia. No es “tiempo libre”; es salud mental y bienestar físico para quienes han postergado sus propias vidas por cuidar de otros.
Pero la autonomía no está completa si no nos sentimos seguras. En una ciudad donde las denuncias por violencia intrafamiliar y acoso en el espacio público siguen siendo un desafío, iniciativas como el Escape Room itinerante y la batucada feminista son apuestas pedagógicas valiosas. Estas herramientas buscan que la comunidad aprenda a identificar señales de alerta y a activar rutas de atención, recordándonos que el derecho a una vida libre de violencias es innegociable.
La voz de la comunidad y el compromiso político
El alcalde local, Víctor Hugo Huertas Prada, ha señalado que esta es una “decisión política”. Y es cierto: el presupuesto es el reflejo de las prioridades de un gobierno. Celebramos que los recursos se destinen a fortalecer los hogares como espacios seguros y a potenciar el talento de más de 4.000 mujeres, personas con discapacidad y sus cuidadores.
Como habitantes de Engativá, la tarea es apropiarnos de estos espacios, participar activamente y hacer el controlo ciudadano de los proyectos para que se traduzcan en una mejora real de nuestra calidad de vida.
¿Cómo participar?
La invitación está abierta. Si eres mujer habitante de Engativá, cuidadora o persona con discapacidad, acércate a la Alcaldía Local o mantente pendiente de las convocatorias para los cursos de conducción, las escuelas de formación y las actividades de bienestar.
Cerrar la brecha de desigualdad en Colombia comienza aquí, en nuestro barrio, reconociendo que cuando las mujeres de Engativá avanzan, toda la localidad progresa.
Datos clave para el contexto:
- Desigualdad en Colombia: La tasa de desempleo femenino suele ser entre 4 y 6 puntos porcentuales más alta que la masculina.
- Bogotá: Se estima que en la ciudad hay más de 1.2 millones de mujeres cuidadoras que no reciben remuneración por su trabajo en el hogar.
- La Meta: Este proyecto en Engativá busca impactar directamente en la reducción de la feminización de la pobreza en la localidad.




