• mié. Mar 11th, 2026

El Segundo Tiempo del Cambio: Iván Cepeda, el nuevo congreso y el futuro para Colombia

Mar 11, 2026

I. Introducción: El Amanecer que los “Nadies” Construyeron

El domingo 8 de marzo de 2026 no fue un día cualquiera en el calendario de Colombia. Fue el día en que la alegría, esa emoción tantas veces postergada por el estruendo del conflicto y el gris de la exclusión, se desbordó por las calles de las ciudades, las trochas de las veredas y las riberas de los ríos olvidados. El veredicto de las urnas ha sido claro, contundente y, sobre todo, profundamente esperanzador: el progresismo no era un accidente histórico, sino la voluntad inquebrantable de una nación que decidió dejar de ser un campo de batalla para convertirse en una Potencia Mundial de la Vida.

Desde la Guajira hasta el Amazonas, el grito fue uno solo: la continuidad. Las elecciones legislativas han arrojado un resultado que redefine el mapa del poder, otorgando al Pacto Histórico y a las fuerzas del cambio una plataforma sin precedentes para profundizar las transformaciones iniciadas en 2022. Pero más allá de las cifras, lo que se respira en el ambiente es una victoria cultural. El ciudadano de a pie, aquel que antes miraba la política con sospecha, hoy la vive como un instrumento de su propia dignificación.

II. El Nuevo Congreso: Un Mandato de Soberanía Popular

La configuración del Congreso electo este 8 de marzo de 2026 es el reflejo de una sociedad que está madurando políticamente. Atrás quedó la hegemonía de los clanes que heredaban curules como si fueran fincas. Hoy, el Capitolio se llena de rostros nuevos, de líderes sociales, de jóvenes que estuvieron en las calles y de intelectuales comprometidos con la justicia social.

El Senado de la República: La Consolidación del Pacto

Con el 100% de las mesas escrutadas y 102 senadores electos, el Pacto Histórico se erige como la fuerza dominante, alcanzando la cifra histórica de 25 curules. Este crecimiento, respecto a las 20 obtenidas en 2022, no es solo un aumento numérico; es la validación popular de la gestión del presidente de Colombia Gustavo Petro y la confianza en el liderazgo de Iván Cepeda, quien ha deslumbrado con su gestión parlamentaria, la defensa de los derechos humanos y el destape de la derecha y sus violaciones en el marco del juicio contra Uribe Vélez.

Veamos el senado:

Fuerza Política Curules (2026) Significado Político
Pacto Histórico 25 Bloque progresista y del cambio
Centro Democrático 17 Oposición radical de extrema derecha
Partido Liberal 13 Centro en Transformación, aliados en decisiones
Alianza por Colombia 11 Progresismo Moderado
Partido Conservador 11 Resistencia tradicional de derecha
Partido de la U 9 Gamonalismo regional
Cambio Radical 6 Oposición de derecha y gamonales regionales
Fuerzas Indígenas/Afro 7 Eje de la Diversidad
Salvación Nacional 3 Extrema Derecha tradicional

Veamos la Cámara:

Partido / Coalición Escaños Impacto Territorial
Pacto Histórico 52 Liderazgo en Bogotá, Valle, Caribe y Pacífico.
Partido Liberal 31 Fuerza en santanderes y regiones agrarias.
Alianza Verde / Coalición Centro 24 Consolidación en zonas urbanas y universitarias.
Partido Conservador 22 Reducción en fortines tradicionales.
Centro Democrático 20 Oposición concentrada en Antioquia y Eje Cafetero.
Citrep (Curules de la Paz) 16 Voz  víctimas del conflicto.
Otros (U, Cambio Radical, Etnias) 23 Fragmentación regional.

Este nuevo Congreso tiene una particularidad: la capacidad de maniobra del gobierno ha aumentado exponencialmente. Con el apoyo potencial de sectores de la Alianza por Colombia y las circunscripciones especiales, el bloque del cambio roza la mayoría absoluta necesaria para que las leyes no sean producto de la extorsión, sino del consenso patriótico, es decir de los cambios que requiere la población para seguir profundizando la reivindicación de los derechos.

III. El Legado de un Gigante: Los logros de la Administración Petro

(Fotografía: Cierre de campaña de Gustavo Petro en la Plaza de Bolívar de Bogotá)

Para entender la alegría desbordante de este triunfo electoral, debemos mirar hacia atrás y reconocer el camino andado. El gobierno de Gustavo Petro ha sido, sin duda, el periodo de mayor avance social en la historia contemporánea de Colombia. Su gestión no se midió en indicadores fríos que solo benefician a los mercados, sino en la calidad de vida de la gente.

III.1. La Derrota de la Inflación y la Fortaleza del Peso

A pesar de los vaticinios apocalípticos de la tecnocracia neoliberal que se refleja en las voces de los partidos de la derecha, y de los medios tradicionales de comunicación, la economía colombiana bajo el “Petrismo” demostró una resiliencia asombrosa. La estrategia de reindustrialización y el impulso a la economía popular permitieron que el Peso Colombiano se consolidara como una de las monedas más estables frente al dólar en la región y una de las mejores del mundo.

Duque nos dejó un dólar en $4.337,28 el 7 de agosto de 2022 fecha de la posesión presidencial de Petro y hoy 11 de marzo de 2026 el dólar está en $3.710,50. Las consecuencias son positivas: Al bajar el dólar, los costos de importación caen. Esto ha permitido que la inflación de alimentos baje drásticamente (situándose cerca del 5,2% a inicios de 2026), por otro lado frente la a la deuda externa Cada peso que el dólar baja, son billones de pesos que el Estado se ahorra en el pago de intereses.

El impacto social: Ese dinero que ya no se va para los bancos internacionales en Nueva York, el gobierno de Gustavo Petro lo ha redireccionado hacia el Plan Nacional de Desarrollo. Es el dinero que financia las sedes universitarias en los territorios, los subsidios de la Renta Ciudadana y el fortalecimiento de los centros de salud

Mientras que en 2022 la incertidumbre disparó la tasa de cambio, en 2026 el dólar se ha estabilizado en un rango que permite la competitividad sin sacrificar el bolsillo de los consumidores. Un dólar bajo es el “escudo” que protege el salario de los trabajadores contra la inflación externa. Es la prueba de que el cambio no solo era un deseo ético, sino un plan económico técnico y efectivo. Esto fue posible gracias a una balanza comercial más equilibrada y a la recuperación de la soberanía alimentaria.

III.2. Empleo y Formalización: El Trabajo como Derecho

La implementación del Plan Nacional de Desarrollo “Colombia, Potencia Mundial de la Vida” puso el foco en la creación de empleo digno. A través de la Reforma Laboral (aprobada tras intensas luchas), se recuperó el pago de horas extras, se limitó la tercerización ilegal y se fomentó el empleo joven.

  • Tasa de Desempleo: Se logró reducir a niveles de un solo dígito de manera sostenida, alcanzando el 8.2% en el cierre de 2025.
  • Formalización: Más de 1.5 millones de trabajadores informales ingresaron al sistema de seguridad social gracias a los incentivos de la “Economía Popular”.
  • La lucha por el aumento del salario mínimo: El aumento del salario, mejora la capacidad de compra e incentiva la economía, tampoco se causó la mal pronosticada inflación. A los sin salario la lucha continua por devolver la capacidad de negociación colectiva sectorial, la formalización laboral y el regreso de los contratos a termino indefinido.

III.3. El Pago de la Deuda y la Responsabilidad Fiscal

Uno de los logros más silenciosos pero profundos fue el manejo responsable de las finanzas públicas. El gobierno Petro heredó una deuda externa asfixiante y un déficit fiscal profundo debido al mal manejo de administraciones anteriores y los efectos de la pandemia.

Mediante una lucha frontal contra la evasión de impuestos (Reforma Tributaria de 2022 y 2024) y la eliminación de subsidios ineficientes a los grandes capitales, Colombia cumplió con el pago del crédito extraordinario con el FMI.

Si definimos la sostenibilidad de la deuda ($S$) como la relación entre la deuda total ($D$) y el Producto Interno Bruto ($PIB$), la administración logró optimizar esta variable reduciendo este porcentaje de un peligroso 65% en 2022 a un manejable 52% en 2026, liberando recursos masivos para la inversión social sin comprometer la estabilidad macroeconómica.

III.4. Lucha Contra la Pobreza: Hambre Cero es Realidad

El programa Renta Ciudadana y la estrategia Hambre Cero sacaron a más de 3 millones de personas de la pobreza monetaria extrema. La visión de Petro de que “un país que no se alimenta a sí mismo no es soberano” llevó a una inversión masiva en el agro. Se entregaron tierras productivas a través de la Reforma Agraria, permitiendo que el campesinado no solo fuera beneficiario de subsidios, sino dueño de los medios de producción.

IV. El Segundo Tiempo: Iván Cepeda y la Continuidad del Sueño

La euforia de las plazas este 8 de marzo tiene un nombre propio para el futuro inmediato: Iván Cepeda Castro. El senador, ahora candidato presidencial indiscutible del Pacto Histórico, representa la madurez del proyecto progresista.

Iván Cepeda: El Arquitecto de la Paz y la Decencia

Cepeda no es solo un político; es un símbolo de la resistencia ética. Su elección para liderar el “Segundo Tiempo” del cambio es una garantía de que la Paz Total no se detendrá. En un país que ha sufrido el despojo, Cepeda representa la restitución. Su figura genera confianza no solo en las bases populares, sino en los sectores democráticos internacionales que ven en él a un estadista capaz de unir a la nación bajo el manto de la ley y la justicia social.

La Vicepresidencia Indígena: El Retorno al Origen

La gran novedad de esta etapa es la consolidación de una Fórmula Vicepresidencial Indígena. Por primera vez en la historia republicana, la sabiduría ancestral de los pueblos originarios se sienta en la mesa de decisiones del Palacio de Nariño, no como un adorno multicultural, sino como un poder ejecutivo real. La pieza que termina de sellar este pacto de amor por Colombia es, sin duda, la designación de la senadora y lideresa nasa Aída Quilcué como fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda. Anunciada este 9 de marzo bajo el clamor de la victoria legislativa, Quilcué no es solo una candidata; es la encarnación de la resistencia milenaria y la dignidad de los pueblos originarios. Como mujer nasa, madre y defensora incansable de los derechos humanos, su presencia en la Casa de Nariño garantiza que la “Colombia Profunda” deje de ser un eslogan para convertirse en mando ejecutivo. Aída, quien fue una de las arquitectas del Capítulo Étnico en los Acuerdos de Paz de La Habana y ha enfrentado con valor los embates de la violencia en el Cauca, representa el equilibrio necesario entre la política institucional y el poder popular del territorio. Su llegada a la vicepresidencia es el sello de garantía para la reforma agraria y la protección de la Madre Tierra, asegurando que el próximo cuatrienio sea, de verdad, el tiempo de la Paz Total y la reparación histórica.

Esta elección es vital por tres razones:

  1. Protección de la Amazonía y los Páramos: La Vicepresidenta Indígena será la guardiana de los ecosistemas, liderando la transición energética justa.
  2. Gobernanza Territorial: Los pueblos indígenas aportan un modelo de organización colectiva que es la antítesis del individualismo neoliberal.
  3. Reparación Histórica: Es el reconocimiento de que Colombia es una nación pluriétnica donde el saber del Taita y la autoridad de la Guardia Indígena valen tanto como cualquier título académico de élite.

V. Plan de Desarrollo: Colombia, Potencia Mundial de la Vida en su Máxima Expresión

El triunfo del 8 de marzo asegura que el Plan Nacional de Desarrollo no sea un documento de anaquel, sino un organismo vivo. Los ciudadanos han votado por:

  • Educación Gratuita y de Calidad: La consolidación de la “Universidad en el Territorio”, llevando facultades de medicina, ingeniería y artes a las zonas más apartadas.
  • Salud Preventiva: El fortalecimiento de los CAPS (Centros de Atención Primaria) que ya han empezado a salvar vidas donde antes solo había cementerios.
  • Transición Energética: El cambio de la matriz fósil a energías limpias, aprovechando el potencial eólico de la Guajira y el solar del Caribe, convirtiendo a Colombia en exportador de energía verde.

VI. La Visión Ciudadana: ¿Por qué estamos alegres?

Si uno camina hoy por el Parque de Berrío en Medellín, la Plaza de Bolívar en Bogotá o el Bulevar del Río en Cali, nota algo distinto en los ojos de la gente. No es solo satisfacción política; es alivio.

El ciudadano ya no tiene miedo de que le quiten su pequeña propiedad para dársela a un megaproyecto minero. El joven ya no siente que su único destino es el exilio o el mototaxismo; ahora tiene una beca de gratuidad. El abuelo que nunca cotizó ahora recibe un bono pensional digno que le permite comprar sus medicinas y su pan diario.

Esta es la alegría del reconocimiento. El “nadie” se descubrió a sí mismo como sujeto de derechos. El petrismo logró algo que parecía imposible en Colombia: convertir la indignación en construcción.

VII. El Congreso de 2026: El Fin del Sabotaje

A diferencia del periodo 2022-2024, donde la derecha intentó bloquear cada avance con el sabotaje en comisiones, este nuevo Congreso llega con un mensaje de la calle: “¡No bloqueen el cambio!”.

Es claro que las practicas de la extrema derecha “Lawfare” con, las suspensiones de funcionarios por parte de la Procuraduría, Las demandas constantes ante el Consejo de Estado para tumbar artículos clave del Plan Nacional de Desarrollo, Los intentos de la Fiscalía (en etapas anteriores) de vincular la campaña presidencial con dineros irregulares sin pruebas contundentes, buscando un “juicio político” se han desgastado.

La entrada de sectores progresistas renovados y la disminución de la bancada del Centro Democrático (que pasó de ser una aplanadora a una minoría ruidosa pero inoperante) permitirá que las reformas de “segunda generación” fluyan. Hablamos de la reforma a la justicia para acabar con la impunidad de cuello blanco, la ley de tercios para que los dineros públicos no se concentren en los medios de comunicación de los partidos tradicionales sino que llegue a los medios comunitarios y alternativos, la reforma real a la salud y la reforma profunda a los servicios públicos para que los monopolios financieros y de la energía y el agua dejen de ser un negocio de pocos para ser un derecho de todos.

VIII. La Economía del Amor y la Vida

Gustavo Petro ha hablado constantemente de la “economía del amor”. Para muchos analistas de derecha, esto era poesía; para el pueblo, es realidad tangible. Es la economía que prioriza el cuidado de la madre tierra y el cuidado de los seres humanos.

Los datos del 2026 muestran que:

  • La inversión social alcanzó el 14% del PIB, una cifra récord.
  • La pobreza multidimensional se redujo al nivel más bajo en la historia del país.
  • Colombia es hoy el principal destino turístico de naturaleza en el mundo, atrayendo divisas que reemplazan gradualmente la dependencia del carbón.
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  • IX. El Triunfo de la Técnica sobre el Dogma: ¿Cómo se logró?

Muchos analistas de la vieja guardia predijeron que el gasto social del Pacto Histórico quebraría al país. Los datos de este 2026 demuestran lo contrario. El equilibrio se logró mediante una ecuación de tres factores:

  1. Justicia Tributaria: Se eliminaron las exenciones a las megamineras y se capturó la renta de los sectores que antes no pagaban, logrando un recaudo histórico que permitió pagar la cuota con el FMI sin acudir a nuevos préstamos de emergencia.
  2. Confianza Internacional: Al cumplir con el pago de la deuda de manera puntual y rigurosa, las calificadoras de riesgo mantuvieron el grado de inversión, permitiendo que las tasas de interés ($i$) para Colombia bajaran.
  3. El Peso como Refugio: Al dejar de depender exclusivamente del petróleo y diversificar la economía hacia el turismo y la agricultura exportadora, el Peso Colombiano dejó de ser una “moneda volátil” para ser una moneda de refugio en la región.

 X. Iván Cepeda y la Estabilidad del Futuro

La importancia de la elección de Iván Cepeda como sucesor de este proyecto radica en su compromiso con la Regla Fiscal Verde. Cepeda ha propuesto que la deuda externa no solo se pague con dinero, sino con la protección del bioma amazónico.

Bajo su liderazgo, se espera que para el periodo 2026-2030, Colombia logre el primer acuerdo global de Canje de Deuda por Naturaleza, donde por cada hectárea de selva protegida, los organismos multilaterales condonen parte del capital. Esto llevaría la deuda a niveles inferiores al 45% del PIB para el final de su mandato.

Si el gobierno de Gustavo Petro fue el de la ruptura —el hachazo necesario para derribar los muros de una exclusión de dos siglos—, el proyecto liderado por Iván Cepeda y Aída Quilcué representa la cosecha y la calma creativa. La “Estabilidad del Futuro” se sustenta en tres pilares que Cepeda domina como ningún otro estadista en la historia reciente: la solidez ética, la arquitectura de la paz y la previsibilidad macroeconómica verde.

 

  1. La Estabilidad Ética: El Fin del Lawfare como Herramienta de Estado

Iván Cepeda es, quizás, el dirigente político que más ataques jurídicos y persecuciones ha resistido en la historia de Colombia. Su capacidad para salir victorioso de las trampas del lawfare le otorga una autoridad moral que “pacifica” el ambiente político.

 

La estabilidad que Cepeda ofrece no nace del silencio de la oposición, sino de la transparencia radical. Bajo su liderazgo, el sistema de justicia deja de ser un campo de batalla para convertirse en un terreno de garantías. Para el ciudadano de a pie, esto significa que las reformas no se verán frenadas por escándalos fabricados, sino que avanzarán con el rigor técnico y la pulcritud administrativa que Cepeda ha demostrado en sus décadas de servicio parlamentario.

 

  1. La Estabilidad de la “Paz Total” como Proyecto Económico: Para Iván Cepeda, la paz no es un concepto romántico; es una variable macroeconómica. En su visión de futuro, la estabilidad nacional depende de cerrar definitivamente los ciclos de violencia en los territorios.

La Seguridad Humana: Al consolidar los acuerdos de paz con los grupos que aún persisten, el presupuesto de guerra se convierte definitivamente en presupuesto de vida.

Inversión Extranjera Segura: La estabilidad que ofrece Cepeda atrae un tipo de inversión distinta: la que busca proyectos de largo aliento en turismo, agricultura y energías limpias, sabiendo que el gobierno tiene el control ético y territorial del país.

  1. La Estabilidad Verde: La Deuda como Motor de Transformación

Cepeda ha profundizado la tesis de Petro sobre el canje de deuda por acción climática. Su propuesta de “Estabilidad Financiera Planetaria” coloca a Colombia como el líder de un bloque de naciones del Sur Global que exigen un nuevo orden financiero.

La estabilidad aquí se traduce en previsibilidad:

Certeza Cambiaria: Al fortalecer la moneda a través de la protección de la biodiversidad (que en 2026 ya se cotiza como el activo más valioso del mundo), el peso colombiano deja de depender de los vaivenes del precio del petróleo.

Sostenibilidad Fiscal: El manejo de la deuda en pesos, como vimos anteriormente, libera recursos que Cepeda ha prometido blindar constitucionalmente para que nunca más vuelvan a ser usados en el clientelismo.

  1. El Binomio del Equilibrio: Cepeda y Quilcué

La inclusión de Aída Quilcué en la fórmula vicepresidencial es el movimiento maestro para la estabilidad social. Mientras Cepeda dialoga con la comunidad internacional y las instituciones del Estado, Aída Quilcué dialoga con la tierra y los movimientos sociales.

Esta “doble hélice” del poder evita los estallidos sociales, porque el pueblo ya no está en la calle pidiendo ser escuchado; el pueblo está en el Palacio de Nariño tomando decisiones. La estabilidad del futuro es la paz social nacida de la inclusión real.

El Río de la Historia No Da Marcha Atrás

Aquellos que vaticinaban que Colombia quebraría,  hoy guardan silencio ante una economía pujante, una moneda fuerte y una paz que, aunque difícil, se construye cada día en los territorios. La alegría es nuestra mayor arma de resistencia.

Hemos aprendido que el cambio no es solo ganar una elección, sino transformar la cultura, estar con la gente.

El Congreso elegido este 8 de marzo y la inminente presidencia de Iván Cepeda junto a la representación indígena marcan el punto de no retorno. Colombia ha roto las cadenas de dos siglos de exclusión.

Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella, Paloma Valencia, Roy Barreras y Claudia López se enfrentarán el 31 de mayo de 2026, se expresan así lo mas retrogrado de la derecha y el cambio que debe continuar y que debemos garantizar haciendo campaña cuadra a cuadra, cada segundo.

¡Colombia está de fiesta, porque el cambio es irreversible y debe continuar!

Por: Rodrigo H. Acosta B (Administrador de Empresas de la Universidad Javeriana, Administrador de Sistemas de la Universidad Tadeo Lozano, Presidente de la Central de Comunicación Comunitaria y alternativa

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