Una comisión de investigación de las Naciones Unidas ha concluido por primera vez, en un informe histórico, que Israel ha cometido el crimen de genocidio en la Franja de Gaza
En lo que se describe como la “conclusión más autorizada de la ONU hasta la fecha”, la investigación detalla una campaña sistemática de destrucción que ha causado la muerte de casi 65.000 palestinos, en su mayoría mujeres y niños. El informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación, establecida por el Consejo de Derechos Humanos (CDH), es inequívoco al afirmar que las autoridades y fuerzas israelíes perpetraron cuatro de los cinco actos genocidas definidos en la Convención de 1948, ejecutados con la intención específica de destruir al pueblo palestino
https://news.un.org/es/story/2025/09/1540443
Una estrategia de exterminio deliberado
Lejos de ser un accidente o un “daño colateral”, la devastación en Gaza es el resultado de una estrategia militar deliberada. Como declaró el comisionado de la ONU, Chris Sidoti: “Las muertes no son accidentes, no son daños colaterales. Son el resultado de una estrategia militar de bombardeos intensivos y tierra quemada en lo que respecta a la infraestructura de Gaza y a la población de Gaza”
Esta estrategia ha pulverizado sistemáticamente la infraestructura esencial para la vida: “Residencias, casas, hospitales, universidades, escuelas, museos, iglesias, mezquitas, sitios arqueológicos, carreteras, instalaciones agrícolas, la industria pesquera (…) Nuestro informe ha dibujado la imagen completa durante dos años de la destrucción”
Los ataques directos y deliberados contra civiles son una constante documentada. El informe cita casos desgarradores como la muerte de Hind Rajab, una niña de 5 años, y su familia en enero de 2024, como un ejemplo de cómo las fuerzas israelíes mataron a civiles a pesar de tener “claro conocimiento de la presencia de civiles palestinos a lo largo de las rutas de evacuación y dentro de las zonas seguras”
El documento añade testimonios escalofriantes de que los soldados “dispararon y mataron a civiles, algunos de los cuales (incluidos niños) sostenían banderas blancas improvisadas” e incluso que “algunos niños, incluidos bebés, recibieron disparos en la cabeza por francotiradores”
A esta violencia se suma el uso del hambre como arma de guerra. Israel impuso un “asedio total” que tuvo un “impacto catastrófico en las condiciones de vida de los palestinos”
. Según el informe, “Israel ha utilizado como arma la retención de necesidades vitales, en concreto cortando el suministro de agua, alimentos, electricidad, combustible y otros suministros esenciales, incluida la asistencia humanitaria”. Esta política, que culminó con la declaración oficial de hambruna en agosto de 2025, se vio agravada por un bloqueo de 11 semanas a toda la ayuda humanitaria. La decisión de Israel de permitir una cantidad mínima de ayuda fue descrita como una “fachada” para engañar a la comunidad internacional mientras continúa “imponiendo hambruna y condiciones de vida inhumanas a los palestinos”
La intención de destruir: El pronunciamiento textual de la ONU
Para que un crimen sea considerado genocidio, debe probarse la intención de destruir a un grupo. La comisión de la ONU no deja lugar a dudas al respecto. Su presidenta, Navi Pillay, ex alta comisionada para los Derechos Humanos, afirmó textualmente: “Es evidente que existe la intención de destruir a los palestinos de Gaza mediante actos que cumplen los criterios establecidos en la Convención sobre el Genocidio”
El informe concluye que la intención genocida es la “única inferencia razonable que puede extraerse” de las operaciones militares y las declaraciones de los líderes israelíes
El documento acusa directamente a las más altas esferas del poder en Israel. “La responsabilidad de las atrocidades recae en las más altas esferas de las autoridades israelíes, que han orquestado una campaña genocida durante casi dos años con la intención específica de destruir al grupo palestino en Gaza”, enfatizó Pillay
El informe señala explícitamente al presidente Isaac Herzog, al primer ministro Benjamin Netanyahu y al ex ministro de Defensa Yoav Gallant de incitar a la comisión de genocidio. Según la investigación, “ya el 7 de octubre de 2023, funcionarios israelíes hicieron declaraciones que indicaban su intención de destruir a los palestinos en Gaza como grupo”
La evidencia de esta intención se encuentra también en los ataques sistemáticos contra la infancia. El informe considera que “los ataques extensivos y deliberados contra niños palestinos” son prueba de que el objetivo no es solo derrotar a Hamás, sino “destruir físicamente al grupo (palestino) eliminando no solo a los niños de hoy sino también la posibilidad de que tengan hijos en (el) futuro”
La comisión documentó cómo Israel ha rechazado la entrada de leche de fórmula para bebés, provocando “la hambruna de recién nacidos y niños pequeños”, un acto que califica como “una evidencia especialmente poderosa de la intención de destruir a la población”
Un eco global de voces contra el genocidio
Fotografía: https://www.aljazeera.com/news/2025/9/14/israel-flattens-more-gaza-towers-as-strikes-kill-fifty-three-and-famine-toll-rises
La conclusión de la ONU no es un hecho aislado, sino que se suma a un creciente coro de voces a nivel mundial. Ya en diciembre de 2023, Sudáfrica acusó a Israel de genocidio ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), el máximo tribunal de la ONU
En noviembre de 2024, la Corte Penal Internacional (CPI) emitió una orden de arresto contra Benjamín Netanyahu y su exministro de Defensa Yoav Gallant por crímenes de guerra y de lesa humanidad
Personalidades del mundo académico y político también se han pronunciado. La Asociación Internacional de Estudiosos del Genocidio, el organismo más grande del mundo en la materia, afirmó que Israel está cometiendo genocidio en Gaza
De manera significativa, dos importantes grupos de derechos humanos israelíes se convirtieron en las primeras organizaciones del país en hacer la misma acusación en julio de 2024. En Estados Unidos, los senadores Chris Van Hollen y Jeff Merkley declararon que el gobierno de Netanyahu está “implementando un plan para limpiar étnicamente a Gaza de palestinos” y que “Estados Unidos es cómplice”
El liderazgo crítico de Colombia y la controversia de la “rebelión”
En el escenario mundial, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha emergido como una de las voces más críticas y consistentes. Desde el inicio del conflicto, Petro ha denunciado un “genocidio”
ha comparado la situación en Gaza con Auschwitz y ha tomado medidas diplomáticas drásticas, como la suspensión de toda compra de armas a Israel. Su política exterior, de “enfoque humanista”, lo ha llevado a proponer una conferencia internacional de paz para lograr la creación de dos Estados libres e independientes
Sin embargo, su postura ha generado una intensa controversia. En un discurso, Petro afirmó que los pueblos ocupados “tienen el derecho a la rebelión” y, aunque matizó que se puede “criticar a Hamás en muchos temas”, justificó el levantamiento del pueblo palestino, para la defensa de la vida.
El propio presidente Petro ha sido criticado por medidas como la prohibición de exportaciones de carbón a Israel, bajo el argumento de que “se usa para hacer bombas que matan niños”, una afirmación que sus detractores consideran un disparate que perjudica la economía colombiana
Foto: https://www.vaticannews.va/es/mundo/news/2025-09/ofensiva-masiva-anoche-de-israel-contra-la-ciudad-de-gaza.html
El contexto histórico: “Décadas de ocupación ilegal y represión”
Para entender la magnitud de la tragedia, la comisión de la ONU subraya un punto crucial: los acontecimientos actuales “no se han producido de forma aislada”. El informe es explícito al afirmar que fueron “precedidos por décadas de ocupación ilegal y represión bajo una ideología que exigía la expulsión de la población palestina de sus tierras y su reemplazo”
Esta conclusión histórica valida la narrativa del pueblo palestino sobre un despojo continuo y sistemático que se remonta a mucho antes del 7 de octubre de 2023. El informe reconoce que la violencia está arraigada en una “discriminación y represión sistemáticas basadas en la identidad nacional, étnica, racial o religiosa”
Desde esta perspectiva, la creación de un Estado palestino independiente y con plenos derechos no es solo una solución política, sino una necesidad imperiosa para detener un ciclo de destrucción que ha alcanzado el nivel de genocidio.
Un llamado urgente a la comunidad internacional
El informe concluye con un llamado directo y urgente a la acción. Insta a todos los Estados a “utilizar todos los medios a su alcance” para detener el genocidio, lo que incluye la obligación de “detener la transferencia a Israel de armas y equipo militar” y tomar medidas para la rendición de cuentas
La advertencia final de Navi Pillay resuena como un ultimátum moral y legal para el mundo: “La comunidad internacional no puede permanecer en silencio ante la campaña genocida lanzada por Israel contra el pueblo palestino en Gaza. Cuando surgen señales y pruebas claras de genocidio, la falta de acción para detenerlo equivale a complicidad”
El mensaje de la comisión es claro: “El genocidio en Gaza se está desarrollando en tiempo real. El deber jurídico, moral y político de los Estados es evidente. El mundo debe actuar ahora para detener la matanza, proteger al pueblo palestino y cumplir con sus obligaciones de prevenir y castigar el crimen de genocidio”.
* La Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental, e Israel fue establecida por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas el 27 de mayo de 2021 para «investigar, en el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental, y en Israel, todas las presuntas violaciones del derecho internacional humanitario y todas las presuntas violaciones y abusos del derecho internacional de los derechos humanos ocurridos hasta el 13 de abril de 2021 y desde entonces». La resolución A/HRC/RES/S-30/1 solicitó además a la comisión de investigación que «investigara todas las causas subyacentes de las tensiones recurrentes, la inestabilidad y la prolongación del conflicto, incluidas la discriminación y la represión sistemáticas basadas en la identidad nacional, étnica, racial o religiosa»
Fotografía de la portada:


